EN QUÉ CONSISTE UNA SESIÓN INIDIVIDUAL DE REBIRTHING

Una sesión individual de respiración consciente conectada suele tener una duración de dos horas a dos horas y media aproximadamente. Sobre todo al principio las sesiones pueden hacerse un poco más largas, ya que la persona necesita procesar más memorias. Habitualmente comenzamos con un breve diálogo acerca de los asuntos más importantes para la persona con el objetivo de ganar claridad sobre el propósito del trabajo interior. 


Una vez comenzamos a respirar, después de algunos minutos, es probable que la persona comience a experimentar sensaciones físicas que a veces pueden resultar un poco incómodas, como hormigueo, tensión muscular en alguna parte del cuerpo y otras molestias leves. A lo largo de la sesión estas sensaciones pueden fluctuar y a veces desaparecer y volver a aparecer. A medida que vamos respirando las sensaciones van desapareciendo y el cuerpo y la mente experimentan una relajación y una paz cada vez más profundas. Progresivamente todas las sensaciones serán disueltas por la respiración hasta que nuestro cuerpo quede en perfecto estado de relajación. Al final de la sesión puede que experimentemos un estado de felicidad que nunca antes habíamos sentido.

Al finalizar la sesión hay un compartir que permite a la persona integrar todo el trabajo personal realizado y aclarar cualquier punto en relación con la sesión. Es frecuente también que el renacedor recomiende hacer un trabajo con afirmaciones o algún ejercicio de psicología espiritual específico para apoyar el proceso de la persona y que puede permitir superar fácilmente cualquier obstáculo interno que se haya manifestado durante la sesión.



A lo largo de la sesión algunas personas tienen recuerdos o imágenes de su nacimiento o incluso de su gestación. También pueden aparecer memorias de otros momentos de nuestra vida, comprensiones intuitivas acerca de relaciones y situaciones personales y reconocimientos sobre aspectos importantes de nuestra vida. Pero la experiencia más profunda y sanadora que podemos tener es la conexión íntima con nuestro ser que podemos sentir en la fase final de la sesión. En este momento recibimos claridad y propósito para nuestra vida directamente de nuestro ser. Es por esto que el renacedor suele limitarse a guiar la respiración de la persona de manera que esta pueda conectarse con su propia energía. A partir de ese momento la energía toma el control y el renacedor solamente cuida de la persona y observa que la respiración se mantenga conectada. 

Puesto que el proceso de sanación es guiado por la propia energía, la cual sabe exactamente qué es lo que necesita ser sanado y liberado en cada persona en el momento que toman la sesión, en Rebirthing nunca se hacen pronósticos sobre resultados concretos acerca de un problema físico específico.  Sin embargo, es frecuente que una sola sesión resulte tan liberadora que la persona experimente cambios definitivos y curaciones completas de algún problema específico en su salud física o emocional o en otras áreas de su vida. En todo caso siempre se recomienda el compromiso con el propio proceso de sanación y crecimiento personal. Y se aconseja a todas las personas tomar un ciclo de completo de diez sesiones, lo cual permite cambios mucho más profundos y una limpieza a fondo de nuestras creencias negativas y memorias traumáticas de la infancia, nacimiento y gestación.