El trauma del nacimiento




En el momento del nacimiento, muchas veces debido a la falta de sensibilidad e ignorancia de los profesionales implicados, a la falta de una adecuada preparación para el parto y a otras circunstancias, a menudo se producen situaciones que pueden causar un gran estrés y dolor físico y emocional al bebé. Esto hace que la experiencia del nacimiento esté cargada de emociones y sensaciones físicas negativas como miedo, rabia, abandono, dolor físico, culpa, etcétera. Todas estas emociones, al no poder ser comprendidas y procesadas por el bebé, pasan a formar parte de una memoria inconsciente que se almacena en su mente y también en su cuerpo. 

Esta memoria del dolor del nacimiento, a medida que crecemos y nos hacemos adultos, pugna por emerger a la conciencia y ser reconocida para poder ser sanada aprovechando cualquier ocasión posible, especialmente a través de nuestras relaciones personales. Así, a menudo vivimos situaciones que despiertan en nosotros profundos sentimientos de tristeza, abandono, soledad o culpa, sobre todo en el ámbito de las relaciones familiares o de pareja, o cuando vivimos un periodo de crisis por algún motivo. Estas son las grietas en nuestra mente que las memorias primales aprovechan para alcanzar la superficie de nuestra conciencia. Ello en sí mismo es un proceso natural que tiene el propósito de restaurar nuestro equilibrio mental y emocional, sin embargo, para la mente consciente muchas veces resulta difícil de aceptar y esto genera un sufrimiento y dolor añadidos, además de dificultar nuestra sanación.

A través del Rebirthing podemos llegar a estas memorias traumáticas y liberarlas suavemente y sin dolor. Lo cual permite que nuestras relaciones y experiencias se vuelvan armoniosas y las emociones intensas y dolorosas dan paso a la paz interior y a la alegría. Rebirthing nos permite también aprender a liberar mediante la respiración y por nosotros mismos las emociones negativas almacenadas cada vez que una experiencia las hace aflorar. 

Cuando comprendemos de dónde proceden estas emociones y somos capaces de tratar estas memorias inconscientes adecuadamente ahorramos mucho tiempo y sufrimientos en luchar contra nosotros mismos, evitamos conflictos y situaciones desagradables con nuestros seres queridos, nuestra vida se hace mucho más fácil y podemos tener éxito más rápidamente en cualquier cosa que emprendamos. 

Sanar el trauma del nacimiento es el objetivo principal del Renacimiento a nivel terapéutico. Las memorias de este momento tienden a aflorar paso a paso, a medida que nuestra conciencia adulta está preparada para integrarlas. Normalmente un ciclo de diez sesiones de respiración guiada es suficiente para sanar una gran parte de este trauma, aunque a veces puede necesitarse más tiempo dependiendo de la persona y de la cantidad de trauma que haya sufrido. Para ello es recomendable hacer también algunas sesiones de respiración en agua caliente, pues este medio permite que las memorias intrauterinas afloren fácilmente.